Si eres de los que, como yo, salió de la segunda parte de Dune con la cabeza dando vueltas y una sensación de vacío existencial por el destino de Paul Atreides, lo que ha pasado este fin de semana es el evento que llevábamos años esperando. Hoy, las redes sociales y los foros de cine no hablan de otra cosa: Denis Villeneuve finalmente ha soltado el primer tráiler oficial de Dune: Messiah (o Dune: Parte Tres).
No te voy a mentir: ver esos primeros segundos en una pantalla gigante me ha puesto los pelos de punta. No es solo que la escala visual haya vuelto a subir un escalón, algo que parecía imposible después de lo que vimos en 2024, sino que el tono ha cambiado por completo. Si en las entregas anteriores sentíamos la épica del ascenso de un héroe, aquí lo que se respira es la melancolía de un hombre atrapado por su propio destino. Arrakis ya no es un campo de batalla; es un trono que se siente como una jaula de oro y especias.
El salto temporal y el cansancio de un emperador
Lo primero que te golpea al ver el tráiler es el cambio físico en los personajes. Se nota que han pasado los años (unos doce, siguiendo la línea de la novela de Frank Herbert). Timothée Chalamet ya no es el chico que buscaba su lugar en el desierto; ahora vemos a un Paul Atreides que luce una barba corta, ojeras profundas y una mirada que parece cargar con el peso de trillones de almas.
La dirección de fotografía de Greig Fraser ha tomado un rumbo fascinante. Mientras que las dos primeras películas estaban bañadas en ese naranja abrasador y amarillos infinitos, en este avance de Messiah predominan los interiores sombríos, los blancos clínicos de los palacios y una luz que se siente mucho más fría, casi quirúrgica. Es una metáfora visual perfecta: la guerra santa (el Jihad) ha terminado de conquistar el universo conocido, y lo que queda no es gloria, sino la burocracia del poder y el arrepentimiento silencioso.
Alia Atreides: El as bajo la manga de Villeneuve
Si hubo un momento en el que toda la sala de cine soltó un grito contenido, fue la aparición de Anya Taylor-Joy como Alia Atreides. Tras ese breve vistazo casi místico que tuvimos en la película anterior, verla ahora en todo su esplendor como la “Abominación” es, sencillamente, magnético.
Alia no es una adolescente común. En el tráiler se la ve moviéndose por los pasillos del palacio con una elegancia que intimida, rodeada de sacerdotes y fanáticos que la tratan como a una deidad viviente. La interpretación de Anya parece capturar esa dualidad de tener la sabiduría de mil ancestros en el cuerpo de una mujer joven. La conversación en los foros ahora mismo gira en torno a si ella será el verdadero apoyo de Paul o si su inestabilidad mental, producto de su despertar antes de nacer, será la chispa que termine de incendiar el imperio de los Atreides.
El regreso de un fantasma: ¿Es realmente Duncan Idaho?
Hablemos del elefante en la habitación, o mejor dicho, del regreso que tiene a todo YouTube analizando fotograma a fotograma: Jason Momoa está de vuelta. Pero fíjate en el detalle: no es el Duncan que recordamos. Se le ve diferente, con una vestimenta de colores metálicos y unos ojos que brillan de una forma poco natural.
Para los que no se han leído los libros, esto ha generado una ola de confusión y teorías locas. Para los que sí, sabemos que estamos ante el debut de Hayt, el “ghola” creado por los Tleilaxu. La idea de que Paul tenga que enfrentarse a la versión resucitada de su mejor amigo, pero que este sea un clon diseñado por sus enemigos para destruirlo psicológicamente, es el motor emocional más potente que hemos visto en la saga hasta ahora. Ver la reacción de Paul en el tráiler al encontrarse cara a cara con él es de esas escenas que te rompen el corazón sin necesidad de diálogos.
Críticas y divisiones: ¿Es demasiado oscura para el gran público?
No todo son flores para Villeneuve. A medida que pasan las horas desde el estreno del avance, ha empezado a surgir una corriente de opinión que se pregunta si la película no será “demasiado densa”. Algunos críticos apuntan a que Messiah se aleja de las escenas de acción masivas con gusanos de arena gigantes para centrarse en la conspiración política y el drama psicológico.
Es cierto que el tráiler muestra menos explosiones y más susurros en habitaciones oscuras. Hay un enfoque muy fuerte en la relación (o falta de ella) entre Paul y Chani (Zendaya). Ver a una Chani que sigue mirando a Paul con una mezcla de amor y profundo rechazo por lo que representa es doloroso. Mucha gente esperaba un regreso al Arrakis salvaje, pero lo que Villeneuve nos está proponiendo es una tragedia griega en el espacio. Personalmente, creo que es justo lo que el cine actual necesita: una superproducción que no tenga miedo de ser inteligente y de tratar al espectador como alguien capaz de apreciar el subtexto.
La conspiración de la Princesa Irulan
Florence Pugh también tiene su momento de gloria en el tráiler. Su personaje, la Princesa Irulan, parece haber dejado de ser una simple cronista para convertirse en una jugadora activa en el tablero. Las breves tomas de ella conspirando con la Reverenda Madre de las Bene Gesserit y representantes del Gremio Espacial sugieren que Paul no solo está luchando contra su propia visión del futuro, sino contra enemigos reales que están dentro de su propia casa. La química tensa entre Chalamet y Pugh en las escenas donde aparecen juntos es deliciosa; se nota el resentimiento de ella por ser una emperatriz solo de nombre, mientras el corazón de Paul sigue perteneciendo al desierto.
Teorías que nos están quitando el sueño
Si te metes en Reddit ahora mismo, las teorías sobre el final de la trilogía están volando. Una de las más repetidas es cómo adaptará Villeneuve el final del libro, que es famoso por ser uno de los más tristes y filosóficos de la ciencia ficción. Hay quienes dicen que el director podría tomarse licencias creativas para darle un cierre más “cerrado” a la historia de Paul, mientras otros apuestan por una fidelidad absoluta que nos deje a todos llorando en la butaca.
Otro detalle que los fans están analizando es la aparición de lo que parece ser un navegante del Gremio Espacial en su forma real. Si Villeneuve logra representar a estos seres deformados por la especia de forma física y no solo con CGI borroso, podríamos estar ante uno de los diseños de criaturas más icónicos de la década.
Un cierre a la altura de una leyenda
Al final del día, lo que nos enseña este tráiler es que estamos ante el fin de una era. Villeneuve ha confirmado que esta será su última película en el universo de Dune, y se nota que ha puesto toda la carne en el asador. No busca complacer a todo el mundo con chistes fáciles o acción gratuita. Busca cerrar la odisea de Paul Atreides recordándonos el mensaje original de Frank Herbert: “Cuidado con los líderes que parecen héroes”.
La expectación es tan alta que las preventas de entradas en algunas ciudades ya están colapsando las webs de los cines, a pesar de que el estreno todavía falta unos meses. Estamos ante el capítulo final de la que, posiblemente, sea la trilogía de ciencia ficción más importante de nuestra generación. Paul ya no es el Muad’Dib que nos hacía gritar de emoción; es un hombre cansado que busca una salida a un futuro que él mismo ayudó a crear. Y yo, por mi parte, no puedo esperar a ver cómo termina este viaje por las arenas de la perdición.
Nos vemos en la primera fila, con los ojos bien abiertos y, probablemente, un pañuelo en la mano. Arrakis nunca fue un lugar para finales felices, pero sí para finales legendarios.
